Ámsterdam representa todo lo que son los Países Bajos ya que queda al nivel del mar, está llena de canales y de gremios medievales y es conocida por su espíritu libre. Sin embargo, lo que diferencia a Ámsterdam del resto del país es su extraordinaria vida nocturna, la gran comunidad internacional que la habita y sus museos de talla mundial.
Adicionalmente, hay miles de cosas para hacer y ver. Podrás sentir la energía de la ciudad en la Plaza Dam y en la Plaza Rembrandtplein. Los amantes de los museos tienen que visitar el Museumplein, y los amantes de la naturaleza el Vondelpark. Finalmente, en Ámsterdam está el único mercado flotante de flores del mundo, el Bloemenmarkt.
Por todo ello, ¡es imposible aburrirse en Ámsterdam!
Excursiones desde Ámsterdam
Sin embargo, si llegaras a aburrirte o tienes tiempo libre, hay algunos lugares muy cerca que son perfectos para excursiones desde Ámsterdam de un día. El país es minúsculo y con una infraestructura de primera se puede llegar a todos lados rápido. Si lo tuyo son los lugares históricos, tienes que ir a Utrecht. Para los que les gustan los pueblos pequeños están Delft, Leiden y Edam – Volendam.
Por otro lado, para ver arquitectura contemporánea, no hay nada mejor que Róterdam o Almere. El país también cuenta con playas de arena fina, como las de La Haya. Finalmente, tanto Alkmaar como Zaanse Schans en la Holanda septentrional combinan excelente arquitectura y naturaleza.

Alkmaar
Alkmaar es la ciudad histórica más al norte de los Países Bajos. Fue construida en el Siglo IX sobre una colina de arena. En 1254 le fueron otorgados los derechos correspondientes a una ciudad y durante la edad media fue la ciudad mercado más importante al norte de Ámsterdam. Es más, el famoso Mercado de Queso existe en Alkmaar desde el Siglo XIII. La ciudad también fue pionera en reclamar tierra del agua.
Efectivamente, al comienzo del Siglo 16, por primera vez en la historia se secó un lago usando molinos. En realidad se podría decir que Holanda fue pionera en la destrucción de la tierra para fines inmediatos. Continuando con la historia, en 1573, la gente de Alkmaar fue fundamental en derrotar a la Armada Española tras una guerra de 8 años, un punto de inflexión en la historia holandesa.

Mercado de queso
El Mercado de queso lleva 700 años en Alkmaar. En el pasado, cada semana había al menos 4 mercados abiertos hasta tarde en la noche. Actualmente no hay comercio local de queso. El mercado es meramente turístico. No obstante ello, te da una idea de cómo era la vida local tradicional.
Desde abril a septiembre, cada viernes por la mañana (10:00 a 12:30) sobre la encantadora Waagplein se pueden ver actores representando la venta de queso. Durante el verano hay un programa especial dedicado a los niños. El mercado se celebra desde su inicio en la misma plaza Waagplein, al centro de Alkmaar.

Centro de la ciudad
Después o antes de ver el show, camina por calles de la ciudad, están llenas de edificios históricos. De entre éstos, destacan la Casa de Pesaje la Grote o Sint-Laurenskerk y el Stadhuis (Municipalidad). La Casa de Pesaje de Alkmaar o Waag es un edificio histórico utilizado donde se pesaba el queso. Actualmente es el Museo del Queso y el Centro de Información Turística.
Construido en 1470, el Sint-Laurenskerk era el templo protestante principal del pueblo. Actualmente es un edificio de uso civil donde se celebran galas y bodas. Cuando entres, toma nota de los famosos órganos de colores. Finalmente, el Ayuntamiento de Alkmaar es un edificio gótico que domina la calle principal. Lo vas a reconocer por la torre con cúpula acebollada.

Dónde alojarse en Alkmaar
Como te contábamos al inicio, Alkmaar y Zaanse Schans son excursiones desde Ámsterdam ideales para pasar el día. Sin embargo, si te interesa extender la experiencia te recomendamos pasar al menos una noche. En Alkmaar alójate en el Wolf Hotel Kitchen & Bar o en el Grand Hotel Alkmaar en el centro de la ciudad. El Amrath Hotel Alkmaar queda cerca de la estación y es bueno.
Un tanto más lejos, a unos 15 kilómetros, está el Landgoed Huize Glory, un auténtico y antiguo castillo. El hotel está en medio de un espléndido bosque cerca de las dunas. ¡Te encantará su terraza con vistas al mar! De hecho, la playa está a solo 10 minutos. El restaurante del hotel es bastante bueno.

Dónde comer/beber en Alkmaar
Nuestro restaurante favorito en Alkmaar es Abby’s, en la calle Ritsevoort, al lado de la zona de senderismo. Puedes almorzar y cenar en el interior o en la hermosa terraza. El restaurante sirve cocina local y tiene un ambiente relajado. Tiene una buena selección de cervezas y vinos. Si quieres cenar en un lugar elegante ve a Stokpaardje. La comida vale cada céntimo.
Si te gustan los lugares más relajados ve a 1480 Food Bar. El lugar es hermoso y tiene una amplia variedad de cócteles. En su tienda venden excelentes vinos y productos locales. Hay un restaurante indonesio con tienda de delicatessen cerca que abre por las tardes. Nuestra cafetería favorita es Darras Coffee Roasters, junto al canal. Sirven chocolate belga y todo tipo de café, incluido el turco.

Zaanse Schans
A diferencia de Alkmaar que es una ciudad de verdad, Zaanse Schans es una colección de edificios históricos traídos desde todo el país. El lugar es absolutamente precioso, con muchísimos molinos de viento del Siglo XVI y casas de colores. Por supuesto, hay canales por todos lados.
Por algún extraño motivo el lugar no está invadido por turistas, así que podrás disfrutar de tu espacio. Por ahí conozcas a alguna oveja o cisne. Varios molinos y talleres siguen operando y también hay museos. ¡Todo el lugar es mágico!

Los molinos
Los primeros molinos en Zaanse Schans se construyeron al lado del Rio Zaan a fines del Siglo 16. Estos utilizaban el viento para producir arroz, centeno y hasta madera y papel. De los más de 1000 molinos que en algún momento existieron, hoy quedan doce. Diez son molinos grandes y dos son pequeños.
Si bien la mayoría son los originales de Zaanse Schans, un par fueron traídos desde el resto del país. Aunque no lo creas, alguno de los molinos todavía produce aserrín, pintura y aceite. Toma nota que cada molino tiene su propio horario. Por ello, consulta los horarios aquí antes de ir. ¡Prepárate para viajar en el tiempo y disfrutar de bonitas vistas!

Museos
Cómo la mayoría de casas en Zaanse Schans son residenciales no las vas a poder visitar. Sin embargo, hay varios museos y talleres a los que se puede entrar. El Museo de Zaans dedicado al arte regional y a la herencia cultural es el principal museo de la zona. Por otro lado, el Zaanse Time Museum se ocupa de la rica tradición relojera del país.
En cambio, el Museo de la Panaderia In De Gecroonde Duijvekater es una verdadera panadería que abrió en 1658. Venden pan dulce local y otras delicias. Come algo y camina después hasta el Museo de la Destileria on De Tweekoppige Phoenix y prueba algún licor Holandés. Finalmente, el Museo de los Abarrotes Albert Heijn cuenta la historia de los supermercados.

Dónde alojarse en Zaanse Schans
En Zaanse Schans solo hay un hotel, el Heerlijck Slaapen op de Zaanse Schans, por lo que tienes que reservar con anticipación. Tiene la mejor ubicación, con vistas al río y los molinos. Las habitaciones son grandes y elegantemente decoradas. Sharon, la anfitriona, es encantadora. ¡Nos gustó mucho!
Por otro lado, el Boutique Hotel Zaan es una opción fabulosa. La propiedad está al otro lado del río. Por lo tanto, también ofrece excelentes vistas. Puedes tomar tu delicioso desayuno gratuito junto al agua. Reserva una habitación con balcón para disfrutar de una experiencia todavía mejor.

Dónde comer/beber en Zaanse Schans
Nuestro restaurante favorito en Zaanse Schans es De Hoop op d’Swarte Walvis, al lado del río. Es una casa antigua con fantásticas vistas a los molinos. ¡Las porciones son enormes! Puedes disfrutar de tu café mientras ves una puesta de sol espectacular. Wolfsend está al otro lado del río. Es una bonita casita que sirve deliciosos sándwiches y cerveza.
Brouwerij Hoop es el mejor pub de la zona. Sirven buena cerveza y hamburguesas. Se puede comer dentro y fuera. Si te gusta el café y el chocolate ve a Chocolaterie De Cacaoboom. El Museo de la Panadería tiene los mejores pasteles de la ciudad. Como puedes imaginar, también es un museo.

De Alkmaar a Zaanse Schans y vice versa
Ambos son lugares perfectos para excursiones de un día porque se puede ir desde Ámsterdam. Para ello, toma cualquiera de los eficientes y frecuentes trenes que operan todo el día. El trayecto de Ámsterdam a Alkmaar toma menos de 40 minutos. De Ámsterdam a Zaanse Schans son sólo 18 minutos. El viaje es interesante. El país está tan sobre poblado que parece una gran urbe, con algunos espacios verdes en el medio.
La Estación de trenes de Alkmaar queda a 15 minutos del Mercado de Quesos. Para Zaanse Schans tienes que bajarte en la Estación Zaandijk Zaanse Schans y caminar unos 15 minutos atravesando el puente sobre el Río Zaam. El tren entre Alkmaar y Zanse Schans tarda entre 20 y 25 minutos.

Tours organizados a Alkmaar y Zaanse Schans
Si no tienes tiempo o ganas de organizar tu excursión a Alkmaar, te recomendamos este tour de 2 horas a Alkmaar con la visita al mercado del queso. Es un recorrido que te lleva por la ciudad, incluidas las pequeñas calles escondidas. A diferencia de otros tours, este incluye un grupo pequeño. ¡Te vas a la estación y empieza el tour!
Para Zaanse Schans, te sugerimos este tour de molinos de viento de medio día. El tour sale de Ámsterdam en un autobús con aire acondicionado e incluye un guía. ¡Te llevan a un verdadero taller de zuecos de madera donde puedes aprender a caminar con ellos! Además, te llevan a los molinos donde se producía el cacao. ¡Sí, también hay queso!







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